Inicio » 2022 » Agosto » 25 » Orar con San Agustín
22:00
Orar con San Agustín

 

Noches de Pan y Luz
Guion de la oración del 25 de agosto de 2022

Orar con San Agustín

 

Cada 28 de agosto, la Iglesia católica celebra a San Agustín de Hipona, obispo, filósofo y teólogo. A partir de mañana (los días 26, 27 y 28 de agosto), la iglesia de la Purísima acogerá la celebración del triduo en honor a este santo. Nos anticipamos a esta celebración y os invitamos a orar esta noche en compañía de San Agustín, iluminados por sus sabias palabras.

 

Introducción

 

Para poder tener el fuego de Dios es preciso ponerse en la sintonía de la oración, de abrir el propio corazón a la acción del Espíritu, pues es precisamente el Espíritu Santo quien ha sido derramado en nuestros corazones (cfr. Rm 5, 5), quien enciende en ellos el fuego del amor. Por ello señala san Agustín que quien recibe de Dios la fuerza del Espíritu Santo, se enciende en el amor de Dios, su vida se ilumina, y gracias a la fuerza del Espíritu puede elevarse por encima de las realidades de este mundo para poder contemplar las cosas de su vida como Dios las ve, es decir, puede ver los acontecimientos de su vida ya no como meros acontecimientos humanos, sino puede verlos desde la perspectiva de Dios.

 

Invocación al Espíritu Santo

Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de sabiduría:
dame mirada y oído interior
para que no me apegue
a las cosas materiales,
sino que busque siempre
las realidades del Espíritu.
Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de amor:
haz que mi corazón
siempre sea capaz
de más caridad.

San Agustín

 

Canción: 'Espíritu Santo' de Athenas

Escuchar la canción (será redirigido a YouTube).

 

Un fragmento de las Confesiones de San Agustín

 

“Mas yo, tirándome debajo de una higuera, no sé cómo, solté la rienda a las lágrimas, brotando dos ríos de mis ojos, sacrificio tuyo aceptable. Y aunque no con estas palabras, pero sí con el mismo sentido, te dije muchas cosas como éstas: ¡Y tú, Señor, hasta cuándo! ¡Hasta cuándo, Señor, has de estar irritado! No te acuerdes más de nuestras maldades pasadas. Me sentía aún cautivo de ellas y lanzaba voces lastimeras: «¿Hasta cuándo, hasta cuándo, ¡mañana!, ¡mañana!? ¿Por qué no hoy? ¿Por qué no poner fin a mis torpezas ahora mismo?».

 

Canción: 'En nuestra oscuridad' de Taizé

Escuchar la canción (será redirigido a YouTube).

 

Canción: 'Conversión'

Escuchar la canción (será redirigido a YouTube).

 

Que te conozca, Señor (Confesiones 10, 1, 1)

 

Oh, Señor,
que te conozca a ti,
conocedor mío,
que te conozca a ti,
«como yo soy conocido por ti».
Tú, que eres la fuerza
de mi alma,
entra en ella
y únela a ti,
para que la hagas tuya
y la poseas
«sin mancha ni arruga».
Esta es mi esperanza,
y por eso hablo,
y en esta esperanza me alegro,
cuando de verdad me alegro.
En cuanto a las demás cosas
de esta vida,
que las llore tanto menos
cuanto más ahora
las lloro
y que las llore tanto más
cuanto menos
ahora las lloro.

 

Tarde te amé (Confesiones 10,27,38)

 

¡Tarde te amé,
hermosura tan antigua
y tan nueva,
tarde te amé!
Tú estabas dentro de mí,
y yo estaba fuera,
y por fuera te buscaba,
y me lanzaba sobre
las cosas hermosas
creadas por ti.
Tú estabas conmigo,
y yo no estaba contigo.
Me retenían lejos de ti
todas las cosas,
que, si no existieran en ti,
nada serían.
Me llamaste y clamaste,
y rompiste mi ceguera.
Brillaste y resplandeciste,
y pusiste en fuga mi ceguera.
Exhalaste tu perfume,
y respiré, y suspiro por ti.
Gusté de ti,
y siento hambre y sed.
Me tocaste,
y me abraso en tu paz.

 

Canción: 'Tarde te amé' de Paco Martínez

Escuchar la canción (será redirigido a YouTube).

 

Lectura Bíblica (Evangelio según san Lucas 19:1-10)

 

Jesús entró en Jericó e iba recorriendo la ciudad. Vivía allí un hombre rico llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos y que deseaba ver quién era Jesús. Pero era pequeño de estatura y la gente le impedía verlo. Así que echó a correr y, adelantándose a todos, fue a encaramarse a un sicómoro para poder verlo cuando pasara por allí. Al llegar Jesús a aquel lugar, miró hacia arriba, vio a Zaqueo y le dijo:
—Zaqueo, baja enseguida, porque es preciso que hoy me hospede en tu casa.
Zaqueo bajó a toda prisa, y lleno de alegría recibió en su casa a Jesús. Al ver esto, todos se pusieron a murmurar diciendo:
—Este se aloja en casa de un hombre de mala reputación.
Zaqueo, por su parte, se puso en pie y, dirigiéndose al Señor, dijo:
—Señor, estoy decidido a dar a los pobres la mitad de mis bienes, y a devolver cuatro veces más a los que haya defraudado en algo.
Entonces Jesús le dijo:
—Hoy ha llegado la salvación a esta casa, pues también este es descendiente de Abrahán. Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.

 

Canción: 'Sopla, Señor'

Escuchar la canción (será redirigido a YouTube).

 

Compromiso

 

Tras el encuentro con Jesús, la vida de Zaqueo cambió. Hoy te has encontrado con el Señor, has aceptado hospedarlo en tu casa. Estás invitado a responderle con actitudes de vida.
- Durante un momento de silencio, leemos de nuevo el pasaje bíblico.
- Con la luz que nos ha ofrecido su mensaje, la meditación compartida y la oración, coloco una palabra o frase al margen del texto. Así formulo el compromiso que quiero adquirir.
- Compartimos nuestra fe con otros más allá de esta oración, dando testimonio de que a pesar de nuestras cegueras, Dios nos espera con los brazos abiertos.

 

Oración final. Ábreme la puerta (Soliloquios 1, 1, 5)

 

Ahora comprendo, Señor,
que hay que volver a ti.
Ábreme la puerta,
que te estoy llamando.
Enséñame cómo llegar hasta ti.
No me falta buena voluntad,
ni me halagan ya las vanidades
de este mundo.
Pero sigo desconociendo por dónde
se llega hasta ti.
Enséñame ese camino,
muéstramelo,
y dame fuerzas para el viaje.
Si con la Fe se llega a ti,
dame la fe.
Si con la virtud,
dame la virtud.
Si con la ciencia,
dame la ciencia.
Aumenta mi fe,
aumenta mi esperanza,
aumenta mi caridad.
¡Oh admirable y
sin igual bondad de Dios!

 

Categor�a: Noches de Pan y Luz | Vistas: 74 | Agregado por: AdminUPCH | Valoraci�n: 0.0/0
Total de comentarios: 0
avatar